/ Mar 06, 2026
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Hasta mediados de los años 90, para usar un ordenador era necesario conocer y ejecutar comandos en un terminal. Es cierto que las primeras versiones de Windows empezaban a llegar a los usuarios, pero lo que ahora es el sistema operativo por excelencia, en aquel entonces Windows no era mucho más que un programa, con una interfaz, que se debía lanzar desde MS-DOS. Sin embargo, con la llegada de Windows 95, todo esto cambió.
La llegada de Windows 95 marcó un antes y un después en la informática. Hasta 1994, los ordenadores eran equipos muy caros y complicados de usar, solo accesibles para empresas, universidades o usuarios muy entusiastas de la tecnología. Las posibilidades de los sistemas, además, eran muy limitadas, y para poder ejecutar programas ofimáticos de gestión, juegos, o simplemente configurar el ordenador, era necesario ejecutar una serie de comandos bastante complicados. Y, recordemos, no existía Internet como ahora, ni ChatGPT, para buscar estos comandos.
De Windows 1.0 a 3.1, Microsoft empezó a allanar el terreno y hacer que el sistema, los programas y las configuraciones fueran mucho más accesibles para los usuarios. No obstante, estas primeras versiones se debían instalar y ejecutar desde MS-DOS, y su posibilidades eran muy limitadas. Por suerte, Windows 95 cambió radicalmente este concepto.
Esta versión de Windows rompía con todo lo anterior. Es cierto que aún seguía funcionando sobre MS-DOS, pero los usuarios ya casi no veíamos este sistema base. MS-DOS quedaba como símbolo de sistema, pero la instalación se realizaba sin necesidad de cargar previamente este sistema, y el PC era capaz de arrancar directamente a él. Todo en Windows 95 giraba en torno al escritorio, el ratón, y las famosas «ventanas» que daban nombre al sistema.
Windows 95 marcó un antes y un después en la informática. Es muy complicado elegir cuáles fueron las novedades más importantes que llegaron a este sistema operativo, pero si hubiera que elegir tres de ellas, nosotros nos quedaríamos con:
El menú Inicio y la barra de tareas. El famoso botón Inicio nació aquí. Por primera vez, teníamos un espacio desde el que buscar y lanzar programas, acceder a documentos y hasta apagar el equipo. La barra de tareas nos permitía cambiar fácilmente entre aplicaciones de forma visual, algo que disparó la multitarea y simplificó enormemente el día a día al trabajar con un PC. La bandeja de sistema, o «área de notificaciones» también nació aquí.
Plug & Play. Se acabó el instalar y configurar a mano los periféricos del ordenador, o al menos eso era lo que prometía Microsoft. Windows 95 era capaz de detectar automáticamente tarjetas de sonido, gráficas o módems. En la práctica no es que funcionara especialmente bien, pero es verdad que sentó las bases de la experiencia «enchufar y usar» que hoy damos por hecha.
Multitarea y experiencia unificada. Aunque no era un sistema multitarea puro como las versiones modernas de Windows, 95 sí permitía tener varias aplicaciones abiertas al mismo tiempo, y todas ellas permanecían estables y con la posibilidad de volver a ellas en cualquier momento. Todo estaba integrado bajo la misma interfaz, sin saltos constantes entre modos.
Además de estas novedades, Windows 95 también trajo consigo importantes cambios a más bajo nivel. Por ejemplo, mientras que Windows 3.11 era un «sistema» de 16 bits, 95 introdujo la arquitectura híbrida de 16 y 32 bits, preparándose para el futuro pero sin perder la compatibilidad con el software de su predecesor. Igual que ahora con los 32 y los 64 bits. Este sistema también llegó con Windows Explorer, la primera versión del explorador de archivos que conocemos hoy en día, el cual permitía tener una vista jerárquica de carpetas y una gran integración con el escritorio. Los archivos también pasaron del clásico 8+3 caracteres a poder tener hasta 255 caracteres (incluyendo la ruta, eso sí).
El soporte multimedia también pasó a ser uno de los protagonistas de este sistema. Mientras que el uso multimedia era muy básico, y el sonido y vídeo poco estandarizados en Windows 3.11, con Windows 95 se mejoró el soporte de audio y vídeo, se crearon multitud de APIs multimedia avanzadas, y se sentaron las bases de DirectX. Las redes pasaron de ser complejas y pensadas para empresas a ser mucho más sencillas, integrar el TCP/IP y estar pensadas también para el hogar.
Windows 95 fue el primer Windows orientado a Internet, y fue quien estrenó las primeras versiones de Internet Explorer. También fue quien trajo el panel de control como un espacio donde agrupar las principales configuraciones avanzadas, se mejoró mucho el reproductor multimedia, la grabadora de sonido y el visualizador de imágenes, y fue la primera versión en contar con la famosa papelera de reciclaje sencilla y funcional.
| Aspecto Fundamental | Windows 3.11 | Windows 95 | Windows 98 |
|---|---|---|---|
| Interfaz de Usuario | Interfaz gráfica a color con iconos, carpetas y papel tapiz. Multitarea básica con concepto de escritorio | Menú Inicio, barra de tareas y botones de minimizar/maximizar/cerrar por primera vez. Cambio radical en el diseño visual | Mejoras gráficas respecto a Windows 95. Introducción de la barra Inicio rápido para acceso directo a programas |
| Arquitectura del Sistema | Multitarea cooperativa de 16 bits ejecutada sobre MS-DOS | Cambio a arquitectura multitarea apropiativa de 32 bits. Instalación integrada sin necesidad de comprar MS-DOS aparte | Núcleo modificado para permitir uso de controladores de Windows NT. Migración parcial del código NT integrado. Última versión basada en MS-DOS |
| Soporte de Hardware | Procesador Intel 80386 a 25 MHz. Memoria extendida de al menos 640 MB (recomendado 4 MB). Plug & Play no disponible | Procesador 386DX o superior (recomendado 486). Mínimo 4 MB RAM (recomendado 8 MB). Primera integración de Plug & Play que elimina instalación manual de controladores | Requisitos más exigentes. Soporte de DVD y puertos USB. Mayor capacidad de reconocimiento de dispositivos Plug & Play. Soporta hasta 2 GB (frente a límites anteriores) |
| Conectividad a Internet | Sin soporte nativo para Internet. Windows 3.11 para Trabajo en grupo: conexiones de red punto a punto y dominio | Primer sistema Windows orientado a Internet. Compatibilidad integrada con Internet, conexión de red por acceso telefónico y primeras versiones de Internet Explorer | Soporte mejorado de Internet. Internet Explorer 5.0 integrado (en versión SE). Capacidad de compartir conexión a Internet entre varios equipos (SE). Optimizaciones significativas para la navegación web |
| Sistemas de Archivos | FAT16 (sistema heredado de MS-DOS) | Introducción de FAT32 con mayor capacidad de almacenamiento | FAT32 mejorado con mayor estabilidad y compatibilidad ampliada |
| Características Distintivas | Interfaz gráfica a color. Multitarea. Trabajo en grupo básico | Menú Inicio revolucionario. Barra de tareas. Subsistema en modo protegido para aplicaciones Win32. Diseño visual completamente renovado | Barra Inicio rápido. Multimonitor. Windows Update (servicio de actualización automática). Mayor estabilidad general. Acceso más rápido a programas |
Debemos tener en cuenta que Windows 95 se lanzó en 1995. Hace 30 años, todo lo relacionado con la informática era muy diferente a lo que es hoy en día, y muchas cosas que hoy nos parecen básicas a la hora de trabajar con el ordenador, hace unos años eran totalmente novedosas y revolucionarias. Algunas de estas, que han caído en el olvido, son:
Windows 95 fue también el sistema al que debemos el pantallazo azul de la muerte. Esta pantalla aparecía cuando el sistema se cerraba de manera inesperada ante fallos de drivers, conflictos de hardware o problemas con el Plug & Play. Y así, se convirtió en un icono cultural, un símbolo reconocible incluso para los no expertos.
Los pantallazos azules de la muerte más frecuentes estaban causados por:
Cuando hablamos de Windows 95, generalmente solemos hacerlo como si se tratase de un único sistema operativo. Sin embargo, las actualizaciones y versiones no es algo que se haya puesto de moda hoy en día, sino que Microsoft ya lo usaba hace más de tres décadas.
En el caso de este sistema operativo, podemos encontrar un total de X versiones:
Windows 95 introdujo por primera vez las primeras librerías DirectX para juegos. Esto abrió un mundo de posibilidades a las desarrolladoras, quienes empezaron a lanzar todo tipo de juegos, en 2D y 3D, en 32 bits, para Windows 95. Algunos de los títulos más representativos de la época son:
Volver a jugar a estos juegos puede ser una tarea complicada, ya que muchos están descontinuados y descatalogados. Además, no funcionan nada bien en las versiones modernas de Windows. Por suerte, existe un proyecto llamado «eXoWin9x» que recopila decenas de juegos de la era de Windows 95/98 y que vienen preparados para jugarse desde DOSBox. Pero, si queremos la experiencia real, también los podemos instalar y jugar en cualquier Windows 95 original.
Instalar Windows 95 en un ordenador moderno es muy complicado y poco práctico, principalmente por la falta de drivers y la incompatibilidad con el hardware actual. Sin embargo, esto no quiere decir que probar y usar este sistema sea imposible en pleno 2026. Y, si queremos probar cómo era este revolucionario sistema, tenemos tres formas de hacerlo.
Antes de empezar, vamos a necesitar (dependiendo de dónde lo instalemos):
Si tenemos un ordenador de los años 90, o principios de los 2000, por casa, podemos usarlo para instalar y usar Windows 95. Cuanto más viejo sea el ordenador, menos problemas nos va a dar para instalarlo y arrancarlo. Arrancamos el ordenador desde un disco de arranque (antes se necesitaban disquetes de arranque para lanzar la instalación de los Windows anteriores a XP). Ejecutamos el «setup.exe» de la unidad de instalación de Windows 95 y seguimos el asistente hasta el final.
Una vez listo nuestro Windows 95, ya podemos arrancar el PC y usarlo como se usaba en los años 90. Eso sí, ten en cuenta que la mayoría de las cosas no van a funcionar. Y de conectarnos a Internet podemos olvidarnos, tanto por compatibilidad como por seguridad.
Al ser un sistema operativo tan antiguo, la tecnología web nos permite emular el hardware necesario para usarlo. En esta web, por ejemplo, nos encontramos con una instancia virtual que nos permite utilizar el sistema operativo sin necesidad de descargar ni instalar nada. Eso sí, debemos tener en cuenta que estamos ante un Windows 95 muy limitado, ya que no es lo mismo virtualizarlo desde este navegador que, por ejemplo, instalarlo físicamente en un PC o usarlo dentro de una máquina virtual.
Es el método más fácil para usarlo un poco y olvidarnos de él. Pero nuestra recomendación es el tercer método que os explicamos a continuación.
Esta es la forma que os recomendamos para probar Windows 95, o cualquier otra versión clásica del sistema operativo. Las máquinas virtuales utilizan nuestro propio hardware para «simular» un ordenador donde instalar cualquier sistema operativo, tanto Windows como macOS o Linux. Para instalar y probar Windows 95 en un entorno aislado y seguro, es la mejor opción.
Para ello, podemos usar el hipervisor que más nos guste. PCem y DOSBox-X son las opciones más recomendables, ya que están pensadas precisamente para este tipo de sistemas anteriores a XP. VirtualBox o VMware también pueden funcionar, pero suelen dar problemas graves de compatibilidad con las versiones más antiguas, como Windows 95. A nosotros nos ha funcionado con VMware, pero si tienes problemas, te recomendamos instalar Windows 95 en DOSBox-X.
Creamos una nueva máquina virtual con el programa que queramos, y en la selección del sistema operativo elegimos Windows 95.
Al hacerlo de esta forma, el propio programa elegirá el hardware adecuado para instalar y usar este sistema operativo y evitaremos así tener problemas. Si queremos, podemos personalizarlo (por ejemplo, añadiendo más memoria RAM o más espacio de disco) pero, en realidad, es totalmente innecesario. Con esto, podemos cargar la imagen ISO de Windows 95, y arrancar la instalación. Como ya explicamos antes, Windows 95 no se puede instalar directamente, sino que requiere de un disco de arranque. Por lo tanto, también tendremos que descargarlo y montarlo en la máquina virtual.
Para que comience la instalación de Windows 95 es necesario, primero, crear una partición con FDISK y formatear dicha partición con FORMAT. Una vez lo hagamos, podemos arrancar el proceso de instalación ejecutando «INSTALAR.EXE» (o SETUP.EXE si tenemos una ISO americana) desde la unidad de CD.
Y, tras unas comprobaciones, finalmente comenzará la instalación. Seguimos el asistente hasta el final (aunque nos diga que tardará entre 30 y 60 minutos, en pocos minutos lo tendremos listo) y, entonces, ya podremos empezar a usarlo como si estuviera instalado en nuestro PC real.
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Author: Rubén Velasco