/ Mar 06, 2026
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Windows 10 tiene ya los días contados. En dos meses, el 14 de octubre de 2025, el sistema operativo dejará de tener soporte oficial y, aunque Microsoft permitirá seguir actualizando (durante un año más) este sistema a cambio de pagar por un paquete de actualizaciones, ya estaremos en un sistema fuera de soporte. La única forma de seguir usando Windows sin problemas es actualizar a Windows 11. Sin embargo, desde su lanzamiento hace ya tres años, una de las principales críticas de este sistema ha sido, sobre todo, los problemas de compatibilidad.
Aunque en un principio se basan en un mismo núcleo, Windows 11 ha cambiado mucho internamente respecto a Windows 10. Este sistema es un sistema moderno y actualizado, preparado para adaptarse a las nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial, y proteger lo mejor posible a los usuarios de las amenazas que se esconden en la red.
Esto ha hecho que Microsoft elevara, y mucho, los requisitos necesarios para poder correr este sistema operativo. En concreto, dos de ellos han sido muy criticados desde su lanzamiento: la restricción a ciertos modelos de CPU y la obligación a tener un chip TPM 2.0 en el sistema. Sin ello, el PC no era apto para actualizar a Windows 11, y quedaría obsoleto cuando llegara el fin de Windows 10.
De todas formas, sigue habiendo muchas dudas sobre el proceso de actualización a Windows 11 y, sobre todo, los motivos por los que se bloquea dicha actualización. Por ello, Microsoft detalla en su documentación técnica cuáles son los únicos cuatro motivos oficiales que pueden bloquear la actualización. Estos son:
Recientemente, Microsoft ha añadido un mensaje de alerta en los ordenadores que corren Windows llamado «Qué necesita tu atención«. Este mensaje alerta a los usuarios de Windows 10 de que hay algo en sus sistemas que está impidiendo que llegue la actualización al nuevo Windows 11. Y el motivo puede ser, solo, uno de estos 4:
Si no hay ninguno de los problemas que acabamos de anunciar, tu PC debería actualizarse sin problemas a Windows 11.
Los motivos que acabamos de detallar no solo afectan al proceso de actualización de Windows 10 a Windows 11, sino también a la hora de instalar Windows 11 24H2, la última versión, hasta la fecha, del sistema operativo. Si Microsoft detecta cualquier posible problema potencial a la hora de instalar una nueva versión del sistema operativo, esta la bloquea temporalmente hasta que pueda garantizar que la actualización se realiza en condiciones.
Para ello, dentro del propio Windows 11, Microsoft tiene un parche, KB5001716, que va actualizando periódicamente y que forma parte del control de compatibilidad. Actualmente, este parche configura los sistemas en modo «no forzar actualizaciones de características» para evitar que una actualización a la fuerza pueda dar problemas a los usuarios.
Así pues, aunque Windows 11 lleva arrastrando problemas de compatibilidad desde su lanzamiento, Microsoft sigue afinando el sistema y dando a los usuarios todo tipo de herramientas para facilitar la transición. Ahora, gracias al mensaje «qué necesita tu atención» al menos sabremos por dónde empezar.
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Author: Rubén Velasco